Avala el Senado de la República expedir la Ley de Desarrollo Sustentable de la Cafeticultura

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Número – 655

  • El dictamen se envió a la titular del ejecutivo federal para sus efectos constitucionales.

Con 86 votos a favor, el Senado de la República aprobó el dictamen a la minuta por la que se expide la Ley de Desarrollo Sustentable de la Cafeticultura; el documento se envió al Ejecutivo Federal para sus efectos constitucionales.

 

Toda vez que se trató de una minuta devuelta por la colegisladora, la discusión sólo versó sobre los cambios que las comisiones respectivas aceptaron para el dictamen; de esta manera, se estableció que la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural podrá colaborar en la observancia de las Normas Oficiales Mexicanas aplicables al café.

 

Asimismo, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural podrá colaborar con el Comité Nacional Sistema Producto Café en el diseño de mecanismos voluntarios de certificación de origen del café mexicano, a fin de fortalecer su posicionamiento en los mercados internacionales.

 

Además, dichos certificados serán de carácter informativo, no constituirán requisitos no arancelarios y deberán sujetarse a las disposiciones previstas por la Ley de Comercio Exterior, la Ley de Infraestructura de la Calidad y los tratados internacionales de los que el Estado sea parte.

Es importante recordar que la nueva Ley de Desarrollo Sustentable de la Cafeticultura es de interés público y observancia general, y tiene por objeto normar y fomentar la producción, distribución, industrialización y comercialización del café, establecer criterios para impulsar la calidad del producto en todas las fases de la cadena productiva, así como generar su integración.

 

Al presentar el dictamen, que se envió al Ejecutivo Federal para sus efectos constitucionales, la presidenta de la Comisión de Agricultura, Olga Patricia Sosa Ruiz, indicó que el fin es establecer criterios que fomenten la producción, consumo y comercialización del café, un producto básico y estratégico para el país.

 

Constituye, agregó, un acto de justicia ante una demanda histórica de las regiones productoras de café. Para dimensionar la trascendencia de esta ley, solo hay que decir que del cultivo del café dependen más de 500 mil productores distribuidos en 15 entidades federativas y 480 municipios.

 

Sosa Ruiz consideró que, por su impacto social y económico, la cafeticultura requiere un marco normativo que fomente prácticas sustentables, investigación, comercialización y verificación de calidad, y colocar en el centro el bienestar de las personas y la defensa de nuestra soberanía.

 

Por su parte, el presidente de la Comisión de Estudios Legislativos Primera, Manuel Huerta Ladrón de Guevara, aseguró que la grandeza de México es lograr la soberanía nacional, y con esta ley la cafeticultura volverá a las manos de quienes la trabajan.

 

Resaltó que alrededor 500 mil campesinos cultivan café en el país, casi 3.5 millones de familias dependen de esta planta, y de las cuales dos terceras partes pertenecen a pueblos originarios, y es a quienes va dirigida esta ley.

 

“No queremos campesinos abandonados, sino acompañados por la ciencia y el fortalecimiento institucional. Hay que agregar valor a su actividad, ganar mercado y que todo esto se traduzca en mejoras para sus comunidades”, concluyó.

 

La senadora Susana Harp Iturribarría, de Morena y promovente original de la iniciativa para expedir la ley, refirió que el café se cultiva en 14 estados del país, por lo que es un producto estratégico. “La mayoría de quienes cultivan café son indígenas, y más de tres millones de personas participan en toda la cadena para la producción”, señaló.

 

Agregó que hay mucho potencial para el café y con el marco legal adecuado puede convertirse en un motor más fuerte para la economía nacional. “Esta ley busca promover la cooperación en todos los sectores de la cadena productiva, así como crear instancias de coordinación entre los involucrados para enfrentar unidos los vaivenes del mercado internacional”, indicó.

 

Durante la discusión, la senadora Mely Romero Celis, del PRI, dijo que la nueva ley es vital para ordenar, impulsar y fortalecer la cafeticultura bajo un enfoque social, productivo y sustentable. “México es el onceavo productor mundial de café, con una producción anual que oscila los 5 millones de sacos al año”, destacó.

 

Del PVEM, el senador Gilberto Hernández Villafuerte reconoció que la cafeticultura sustentable es una verdadera política de Estado, porque representa producción con justicia, trabajo con dignidad y desarrollo con identidad. “Con esta ley se respalda una cadena productiva emblemática como es la del café; pues se enriquecen las figuras de apoyo”, finalizó.