Número – 985
- La Comisión de Pesca organizó una mesa de diálogo para construir un marco legal moderno, coherente y preventivo.
La presidenta de la Comisión de Pesca y Acuacultura, Ivideliza Reyes Hernández, convocó a diseñar una reforma integral que proteja la riqueza de los mares, que fortalezca los mecanismos de coordinación en la materia entre las diferentes autoridades, establezca incentivos para la economía circular en el sector y regule las redes de pesca fantasma.
En la mesa de diálogo “Perspectivas para la integración de las redes de pesca fantasma en el marco normativo en México”, la senadora dijo que se requiere un marco legal que esté a la altura de los compromisos internacionales.
Para ello, dijo, es necesario trabajar de manera multipartidista, técnica y abierta con todos los sectores del ramo, pues no se trata de una agenda ambiental aislada, sino de compromisos para garantizar la soberanía alimentaria, promover el desarrollo costero, generar empleo digno y un mejor futuro para las próximas generaciones.
“Hay sociedad organizada, conocimientos científicos y voluntad institucional. Lo que falta -propuso Reyes Hernández-, es la armonización normativa y la decisión política. Desde el Senado tenemos la responsabilidad de construir un marco legal moderno, coherente y preventivo”, destacó la legisladora del PAN.
Además, dijo, es imperativo establecer un marco jurídico “que no sólo reaccione cuando una ballena queda enmallada (enredo accidental de fauna marina en redes de pesca, cuerdas o plásticos desechados), sino que evite que esa red llegue a convertirse en un riesgo” para las especies marinas.
En este contexto, expuso cuatro grandes líneas de acción legislativa: incorporar definiciones claras en la Ley General de Pesca y Acuacultura Sustentable sobre las redes de pesca fantasma y “enmallamiento”.
Establecer un sistema de trazabilidad y marcaje de artes de pesca, que permita identificar a los responsables del enmallamiento, sin criminalizar a quienes pierden una red por causas cortitas, pero con la intención de generar una responsabilidad cuando existe negligencia en esta práctica.
La senadora propuso fortalecer los mecanismos de coordinación obligatoria entre Semar, Semarnat, Conapesca y autoridades estatales, a fin de evitar duplicidades y vacíos de competencias.
Consideró necesario impulsar incentivos y esquemas para promover la economía circular en el sector, que permitan el acopio, reciclaje y valorización de redes en desuso, con lo que en lugar de provocar un problema ambiental, se crea una oportunidad productiva, “porque el pescador no es el enemigo, el pescador es un aliado en la solución”.
La senadora del PAN reconoció que hay normas, pero no un sistema integral. “Y cuando el sistema no es claro, quienes pagan el precio son nuestros mares y nuestras comunidades pesqueras. No podemos seguir abordando esta problemática únicamente como un asunto de contaminación marina”, recalcó.
Destacó que México forma parte de la iniciativa global de arte de pesca fantasma y ha asumido compromisos internacionales en el Marco del T-MEC y en el panel de alto nivel para una economía oceánica y sostenible, “lo que nos obliga a actuar con seriedad y visión de Estado”, para capacitar, no sólo sancionar, innovar en materiales y diseño de artes de pesca más sostenibles.
Por su parte, la senadora Lucía Trasviña Waldenrath destacó que el diagnóstico nacional que hoy se presenta permite dimensionar con mayor claridad esta problemática en nuestro país e insistió en que las redes fantasmas no sólo generan un impacto ambiental severo, sino que también afectan directamente la economía de las comunidades pesqueras.
No se trata de una cuestión ambiental, sino que implica temas económicos, sociales y de gobernanza de nuestros recursos naturales. Este diagnóstico es particularmente relevante, porque nos permite contar con información técnica, científica y territorial que ayudará a construir políticas públicas más efectivas.
Trasviña Waldenrath, de Morena, consideró necesario establecer en los convenios internacionales la trazabilidad de aquellas embarcaciones que porten redes de pescas, para conocer “de dónde salen, dónde zarpan y a dónde arriban”.
Raquel Bonilla Herrera, senadora de Morena, consideró que la ley no define lo que debe entenderse como artes de pesca fantasmas y, por ello, “el compromiso que hoy asumimos para legislar es una definición correcta, que nos permita establecer las atribuciones de cada dependencia, así como las bases para corregir los daños que causan a nuestro país.
Norma Munguía Aldaraca, directora General para temas globales de la Secretaría de Relaciones Exteriores, señaló que esta dependencia acompaña este esfuerzo con la elaboración de un manual para combatir redes fantasmas, así como con capacitación en diversos estados del país, para su difusión e implementación.
“Es alentador ver al Poder Ejecutivo Federal y al Poder Legislativo trabajar de manera conjunta en un mismo objetivo, atender el problema de las artes de pesca fantasma y, con ello, proteger cadenas productivas, comunidades costeras y el liderazgo internacional de México como un país comprometido con la sostenibilidad oceánica”, expresó.
