La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) aseguró precautoriamente cinco ejemplares de psitácidos que se encontraban en un establecimiento en Colima, por no acreditar la documentación de legal procedencia.

Derivado de una denuncia popular en la que se informaba que las aves estaban en pésimas condiciones en jaulas dentro de un establecimiento, personal de la Profepa realizó una inspección en el lugar el pasado 10 de febrero. Ahí se encontraron dos jaulas: en una, había un ejemplar de perico guayabero (Amazo finschi) y en la otra, cuatro pericos atoleros (Eupsittula canicularis).

Las especies aseguradas que se encontraban en cautiverio son adultas y están en aparentemente buenas condiciones de salud, pero improntadas, es decir, han perdido la capacidad de sobrevivir por sí mismas en la naturaleza, ya que no aprendieron comportamientos naturales como buscar comida o defenderse de depredadores.

Al no acreditarse la documentación de legal procedencia de las aves, éstas fueron trasladadas a una Unidad de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMA) de la entidad, para su resguardo, cuidado y alimentación, así como para otorgarles un trato digno y respetuoso.

Los psitácidos están listados en la NOM-059-SEMARNAT-2010 y en la CITES, en el apéndice I. También están protegidos por el artículo 60 Bis 2, de la Ley General de Vida Silvestre, y sujetos a normas de protección dado el comercio ilegal y la destrucción de su hábitat. El Código Penal estipula como delito federal la comercialización y la posesión de estas aves, sin acreditar la legal procedencia.

La Profepa seguirá trabajando para asegurar el trato digno y respetuoso y evitar el tráfico ilegal de la fauna silvestre, con base en sus atribuciones de proteger la vida silvestre y garantizar el bienestar de los ejemplares bajo su custodia, dando prioridad a las especies en estatus de riesgo.

Foto 2. Ejemplares asegurados.

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Comunicado de prensa núm. 100/2026